Deberías saber que te escribí a ti. Nadie más que tú me lee.
V
I gotta get better, gotta get better
I gotta get better, gotta get better
Deberías saber que te escribí a ti. Nadie más que tú me lee.
Es traición? Sí Lizeth, porque eres tonta.
Este pasarme esperando q me mandes mensaje se siente raro… tonto… bien podría yo decirte cualquier cosa. O no, no sé. Quizá solo son los días, porque hemos tenido otros buenos últimamente, creo. Todo cambia cuando es de noche y yo me duermo, desde siempre ha sido así, en realidad siempre fue por ti que no dormía hasta muy muy tarde.
Flat Sunday
Creo que lo que me persigue es que ese pedazo de hermosura me miró y luego solo quiso dejar de hacerlo, así sin más.
Maybe they just too pretty for me:/
Puedo aterrizar aquí, todavía, eso nos salva, siempre es esto lo que nos salva, aunque vengamos a fuerzas, o controlados por esto mismo, aunque vengamos arrastrando, o corriendo porque conocemos su capacidad de refugio, venimos aquí, y aquí si no sanamos al menos aminoramos el dolor.
Hey, i miss u…
A veces me dan ganas de escribir y el lugar que encuentro es este. Escribir lo que sea, no las historias que me rondan la cabeza ni los sentimientos que me asfixian. Solo pensar por escrito, o pensar por pantalla, pensar por post.
Releo a veces por error, las cosas que hablábamos. Nuestro chat es divertido, es lindo, poco serio quizá. Pero me gusta, siempre que caigo en el aterrizo en un lugar feliz, espontáneo.
Siento que esa que fui no se parece mucho a mí ahora, en realidad, he sentido que he estado cambiando porque de repente me pregunto si eso que hago, digo, visto, pienso, te gustaría o no. Luego me doy cuenta que preguntarme esas cosas no está bien, principalmente porque tú tampoco eres igual, y después porque no debería importarme de esa manera. A veces me detengo de cambiar, pero eso es orgánico e inevitable, entonces a veces, ya no me doy cuenta.
Otros días, como hoy, me voy más atrás. Salto en el tiempo un abismo de año y medio (tiempo en el que hubo algo, ya no sé bien qué porque todo se borró, porque las huellas las llevo internas y solo a veces se asoman en el espejo) y caigo en un terreno más joven. Siempre doliente, melancólico, apasionado, abandonado. Caigo en tanto que escribí y sentí. En el anhelo de mis manos y de mi boca por un cuerpo que me queda lejos.
¿Tú, cómo haces el amor?
El otro día sentí que me faltó ese querer con todo el cuerpo. Ya no he querido así, con cada centímetro de mi piel, activa, atenta, todo mi cuerpo entero amando a otro, irónicamente, con la ropa puesta. Y digo irónicamente porque, he querido sin un gramo de ella, y mi cuerpo expuesto no ha sentido nada, mis manos apenas y entendieron el cuerpo ancho que sujetaron y mis poros más bien adormilados se encantaron más por el reposo que por la acción. Ese día mi cuerpo descubrió que descubierto o cubierto, da igual, que se trata de otra cosa, de un olor imperceptible que te nubla la parte oculta de los ojos y te impregna por dentro, que te mueve a desear y envolverte del ruido de los movimientos que hace ese otro que te toca y se deja tocar, acariciar, abrazar.
Cuánto he buscado tu abrazo. Aquí nadie me abraza, nadie sujeta con fuerza. Nadie une su pecho al mío, ni acerca sus piernas a las mías, ni se hunde en mis hombros, ni llama su espalda a mis antebrazos. Aquí, cuando llega a caer un abrazo, casi sin querer mi cuerpo busca al tuyo y claro, no lo encuentra, busca en tan ordinaria acción, que aquel otro responda como tú, y no sucede. Entonces aquí nadie me abraza.
Nadie ve como premio, recompensa, sueño, tenerme todo un día entero. Nadie me anhela para desayunar, bailar, comer, reír, cenar. Aquí, jamás será allá y allá está a punto de cambiar.
Pero ya no me parece difícil, ni triste. Ya es lo que es, y solo lo contemplo, animado pero no vivo, como el mar, el aire de la ventana, el ruido de la ciudad. Yo.
A lo mejor para cuando leas esto yo ya me deshice